Bailar tango es una actividad muy placentera que genera muchos beneficios tanto físicos como mentales; por ello, cada vez más personas eligen aprender a bailarlo. Existen muchas academias y escuelas de baile en donde, en clases grupales o individuales, comienzan a enseñar una de las danzas más sensuales e íntimas de América Latina.

Las academias de tango se encuentran en todas las capitales del mundo. Un breve vistazo en las redes sociales puede darle una idea de que existen personas que, en este momento, están bailando tango en alguna ciudad de Rusia o Japón. El método de aprendizaje variará según la academia, pero, en general, la técnica es la misma y existen varios niveles, principiante, intermedio y experto.

Los beneficios de bailar tango

Los que comienzan la actividad comentan que han mejorado su coordinación, que ejercitan la memoria aprendiendo los pasos, y además, han visto cambios positivos en su estado de ánimo. Es recomendado para las personas que sufren de alguna enfermedad que altere el movimiento y también, para combatir la ansiedad y la depresión.

No solo se trata de bailar, sino también, de aprender acerca de su historia, orígenes y sus principales representantes. Otro punto muy favorable es el imaginario popular que se teje en torno a él, pues, al empezar a bailarlo, muchas personas comienzan a ver las películas de Carlos Gardel y Tita Merello, por nombrar solo a un par de los cantantes, compositores y músicos que le dedicaron su vida al tango.

La indumentaria que se utiliza para bailar merece una mención aparte, el calzado debe ser especial, antideslizante y muy ligero. Muchas escuelas de tango tienen su tienda, en donde se pueden adquirir los zapatos especiales para bailar, la vestimenta que evoca tiempos pasados con un toque de modernidad y otros accesorios que complementan la fascinante experiencia.