Dani Van Rod

Mirando Junando

Dicen que los caballos son capaces de ver el alma de las personas. Nadie puede aseverarlo ni negarlo y el único que en su maravilloso viaje pudo hablar su idioma no nos dejó ningún dato.Y hay que ver si aun sabiéndolo, Gulliver, nos hubiera contado su secreto alguna vez. Pero para quien lo haya podido experimentar,  mirar un caballoa los ojos es como sumergirse en un vertiginoso abismo de paz, de bondad o de terrible pavura. Y si es como dijo Nietzsche que mirar mucho tiempo el abismo hace que el abismo también mire dentro de uno, entonces quizás, después de mirar a los ojos de estas bestias podríamos volvernos orgullosamente un poco más bestias nosotros también, primitivos, rebeldes,… libres de ataduras estúpidas y antropocéntricas. Me acabo de acordar de un cuento de Julio Cortázar llamado Axolotl… se los recomiendo.

Tambiénse dice que los ojos son las ventanas del alma, y aunque hermoso el concepto, mirar a los ojos no es moco de pavo.Cuesta, y bastante. Actualmente muchos ensayos y experimentos socialesestán basados en conectar a través de la mirada, a través de un abrazo. En esta era en donde todos sabemos todo de todos, en esta época en donde un chino sabe si tengo mal de amores o un australiano me manda un ramo de rosas virtuales para mi cumpleaños. En ésta época señores, lo extraño, lo mágico, lo exótico, es mirarse a los ojos por más de un minuto sin emocionarse. 

¿Quien sos vos cuando nadie te mira? Esa pregunta sacada de una linda película que vi hace unos años me vuelve a la cabeza cada tanto como un llamado de atención a la honestidad de mis actos. ¿Quién soy yo cuando nadie me mira?. ¿Soy esa mascarita pispireta que se pavonea en minifaldas por las milongas porteñas?. ¿O soy esa vecina de chanclas y batón que sale con el maquillaje corrido y el pelo revuelto a comprar al chino de la vuelta? Quizás no sea ni una ni otra, o quizás sea ambas, pero en quéradica la diferencia?. Creo que esencialmente radica en los ojos que me miran. Tengo un ex que nunca me vio, que hoy en día no me conoce aun después de varios años de relación. Tengo amigas que con meses de conocerme, saben si me levanto rápido de una silla en plena y oscura milonga porque estoy triste o porque me quiero ir a la caza de algún bailarín indicado para la tanda.

Esta mujer y psicóloga chilena, en una conferencia habló de cómo unode sus pacientes, ciego, le relató con lujo de detalles las maravillas de todo lo que percibíadía a día, desde que se levantaba hasta que se iba a dormir, detalles maravillosos como la fragancia de las tostadas o del café recién hechos, la textura de las toallas limpias, las burbujitas de la gaseosa estallando en la nariz, el sol cuando pega en una mano, el sonido del viento entre las hojas de un árbol…A mi me parecióal escuchar el relato, que el mundo hermoso, la vida efímera y fugaz pasa delante de nuestro todo el tiempo y solo el ciego lo vió. Patético y tristemente cierto.

Y la realidad es que somos lo que ven de nosotros. Está esa fabula o parábola o cuento que dice que juntaron a unos tipos, los pusieron frente a un elefante, les taparon los ojos y les indicaron que describieran como era para cada uno de ellos el animal: y así uno dijo abrazando una pata: es una columna gruesa, alta, el otro dijo: No!, es una cosa plana y fina, como una sábana rugosa, tocándole la oreja….y el otro opinó: ... Mentira es como un tubo largo por donde entra y sale aire….La apreciación de cada uno modificó la esencia del elefante. Y si bien el ejemplo se usa para otra metáfora de la vida, me sirve para decir que de algún modo, somoslo que los otros ven de uno. En ésta Matrix, somos en la mayoría de los casos, gracias a la mirada bella o maliciosa de los ojos que nos observan. ¿Y si el abismo en el que nos miramos fuera un cielo en el cual poder volar? Una mirada lo cambia todo dicen, por eso el gato de Schrödinger puede estar vivo y muerto en tanto y en cuanto no pispeen dentro de la caja y por eso un electrón se comporta diferente si hay un observador o no. La conciencia sobre la materia ejerce una fuerza inigualable.

Entonces: ¿Qué vemos cuando vemos?¿Vemos una causalidad de nuestra mirada o vemos una realidad preexistente? Y….muchas cosas pueden ser. La idea de crear maravillas apreciando las cosas, la idea de ver la vida color de rosa y que así sea por el hecho de creerlo, es una magia poderosagracias a la cual puede volar la creatividad. 

A través del observador la realidad puede transformarse desde un misterio, a un mundo maravilloso o la peor de las tragedias  si así lo deseáramos. Que alguien nos mire en una milonga, nos invite, nos abrace, nos quiera para ese momento, puede modificar el curso de todo lo que iba a suceder esa noche si no se hubieran cruzado esas miradas, si no hubiera habido intención. Mirar, junar…es peligroso si se hace a conciencia. Por eso en ésto que quiso ser un texto simple y que se me fue de las manos como si tuviera vida propia, quisiera que ustedes con sus ojos generen unefecto, que dependa de ustedes también el rumbo delas palabras, si nos lleva a la luz de una gran reflexión o a las profundidades de un empantanamiento atroz.

Por eso también, inmortalizar en una foto o en una película, el arte de otros es cambiar de algún modo el curso del universo mismo. Esa imagen no se va a propagar hasta el infinito para toda la eternidad, sino que también va a quedar plasmada, quieta, atrapada en un momento, congelada. Magos y hechiceros que con una cámara en mano son capaces de lo imposible: detener el tiempo. 

Como te ven te tratan, dice el refrán. Pero, ¿Cómo te ven te tratan? ¿O te tratan por como te ven,….por como te transforman con la mirada?.... Yo diría que nos miremosmás, al corazón. Nos transformemosmás bajo la fuerza de una mirada arrebatadora, o mansita, pero siempre una mirada que trate de encarar los cielos de la belleza y no el hondo precipicio de la crítica destructiva. Seamos más del otro, seamos más el otro, entreguemosno y miremos el abismo,….pero el de Nietzsche, el poético, el metafórico. No dejemos para los cursos de autoayuda de una tarde en la plaza el mirarnos a los ojos y abrazarnos como si el humano que tenemos enfrente fuera un extraterrestre recién contactado. Miremos con humanidad y ternura, con amor, pero siempre. Que la energía de ese momento plasmado en la memoria transforme lo que somos y lo que hacemos. Mirar, ver, observar, pispear…junar… En esto de haber nacidos porteños toda la filosofía y la perorata poética de las 6 de la mañana ya con ganas de irnos al sobre, también se nos lunfarda de alguna manera y esto que habla de las miradas se transforma en eso sutil y a la vez grotesco que es junar a alguien…mirar profundo e inferir algo por el hecho de mirar….eso es junar. Y palabra amasada en la esquina de un zaguán o de alguna actividad turbia se me ocurre, junar es adivinar más allá de lo que se ve, mientras se peca en lo oscuro.

Los que bailamos tango tenemos ese sexto sentido, sabemos de energías aunque no creamos en ellas precisamente, sabemos cuándo sacar o no a alguna persona a bailar, cuando es adecuado y cuando la vamos a pasar mal… Entonces si tenemos ese sexto sentido desarrollado, si podemos mirar mas profundo, si podemos conectar, si podemos junar, podemos también hacer un bien y vernos. Vernos a conciencia. Vernos un poco más allá de la silueta la ropa el jopo o las apariencias. De eso se trata junar

Por eso a medida que nos creamos capaces de detener el tiempo por causa de una mirada, en la calle, en la milonga, en el subte, vamos a trascender a esta maravillosa existencia, a salir completamente modificados, transformados, y sobre todo si esa mirada transformadora se realiza a través del  lente del amor y no por el de las miserias. Hasta mas vernos….

 

EY!

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